Baloncesto de Formación: ¿Hacia la especificidad del entrenamiento?

Baloncesto de Formación: ¿Hacia la especificidad del entrenamiento?

Por Dr. Pablo Alberto Esper Di Cesare (Argentina)

Profesor Titular de Licenciatura y Maestría de la UNLZ
Doctor en Ciencias del Deporte
Magister en Diseño de Programas de Actividad Física
Director del Diplomado de Baloncesto en Etapas Formativas. B.U.A.P. - México
Licenciado en Educación Física
Entrenador ENEBA 3 con Licencia Internacional FIBA https://www.facebook.com/pages/Baloncesto-Formativo-de-Argentina/168234013216999?ref=hl

Desde hace mucho tiempo se discute acerca de cuáles son los mejores métodos para la preparación física o el desarrollo de las cualidades psicomotoras en los deportes que difieren en su estructura praxiológica de los deportes cíclicos y, en el baloncesto en particular.

Es abundante la bibliografía que podemos consultar sobre esta temática en libros, revistas especializadas, sitios web, así como son diferentes las posturas que se presentan en las distintas exposiciones de los autores, basadas en una filosofía de trabajo del entrenador en unos casos, en su conocimiento de la estructura del juego en otros, o de la postura que abrace con relación a las diferentes teorías del aprendizaje motor y del entrenamiento deportivo.

Es importante señalar que desde un tiempo a esta parte, los preparadores físicos han comenzado a crear una metodología de entrenamiento propia de los deportes acíclicos, dejando un poco de lado la influencia de los sistemas de entrenamiento provenientes de los deportes cíclicos como el atletismo y la natación. Pero, no podemos obviar, que la carga de entrenamiento con un tipo y otro de entrenamiento, no es el mismo en jugadores en formación que los jugadores de alto rendimiento de edades mayores.

Es por ello que debemos alertar sobre el peligro que trae aparejado, un excesivo entrenamiento basado en edades de las divisiones infantiles y cadetes, solo bajo la metodología de los deportes acíclicos, olvidándose los valores que si representan los sistemas de entrenamiento de los deportes cíclicos, en las edades de cantera, en el desarrollo de sus cualidades motoras y físicas.

A medida que crece el desarrollo biológico y deportivo del joven, cada vez utilizaremos mayor cantidad de ejercitaciones del tipo acíclico sobre las de tipo general que son representadas por los sistemas cíclicos de entrenamiento.

En este punto considero importante destacar que uno de los aspectos más importantes del sistema de entrenamiento bajo metodología acíclica está dado porque respeta la especificidad del movimiento deportivo, por lo que se puede unir en un solo ejercicio la fijación del gesto técnico bajo la influencia de una carga de entrenamiento. Pero, no debemos olvidar, que jamás se debe buscar la realización de un ejercicio en condiciones de exigencia física si el gesto técnico utilizado como base del ejercicio no se encuentra automatizado correctamente, ya que, en caso contrario, se pueden producir fijaciones de técnicas incorrectas, que llevarán a la creación de una huella motora que luego será muy difícil corregir (1).



En la búsqueda de qué tipo de entrenamiento llevar a cabo con los jugadores de divisiones formativas, presentamos ya en 1998, en nuestro libro “Baloncesto Formativo” (2), un estudio de investigación destinado a saber cuántos metros y de qué forma recorría un jugador en las diferentes divisiones de formativas, cuántos saltos por puesto, y otras particularidades del tipo de desplazamiento, direcciones y velocidades del mismo, que nos dieran una idea precisa de cuál era la forma en que un jugador se comportaba en cancha en un partido.

Este estudio realizado se constituyó en el primero realizado en nuestro país para jugadores de divisiones formativas ya que los expuestos anteriormente, en Congresos y revistas especializadas, correspondían a trabajos realizados sobre equipos de la Liga Nacional (Independiente de Pico) o con el Seleccionado Nacional.

Para poder saber con certeza de qué manera se distribuye el esfuerzo dentro de una cancha de baloncesto en los partidos, realizamos un seguimiento durante 35 partidos de las categorías juveniles y cadetes, y de la misma cantidad de entrenamientos técnicos y tácticos.

De esta forma se trató de conocer con precisión la cantidad de metros que corre un jugador por puesto, de la forma que lo realiza, la cantidad de saltos que realiza por encuentro, las velocidades de los distintos desplazamientos.




Conocido el promedio alcanzado por las distintas categorías se puede inferir el tipo de entrenamiento que debe primar en nuestro equipo, ya que éste estará muy ligado al sistema de juego que emplee nuestro equipo y a la característica de nuestros jugadores. Por ejemplo si tenemos un equipo conformado con mayoría de jugadores livianos, rápidos, donde las características tácticas de juego serán de un gran despliegue físico, de transiciones rápidas hacia el ataque y la defensa, de contraataques electrizantes, nuestro entrenamiento se centrará en la mejora de estas capacidades.

En cambio, si nuestro equipo está compuesto por jugadores lentos y pesados, deberemos diseñar nuestro entrenamiento físico, pensando en características de juegos estáticos, de muy poco contraataque, pero de mucha fricción bajo las tablas.

Para conocer la cantidad de metros y la forma en qué lo realizó, se confeccionaron planillas que dividieron el campo de juego en ocho rectángulos iguales donde cada uno tiene siete metros por siete metros con cincuenta centímetros. Los seguimientos se realizaron puesto por puesto. El observador se colocó en un lugar alto que le permitiera poder observar claramente todo el campo de juego. Las acciones fueron grabadas en forma hablada, para luego volcarlas en una planilla para su posterior análisis. Así se pudo discernir el desarrollo de actividades realizadas por el jugador durante el encuentro.


SEGUIMIENTO A JUGADORES POR PUESTOS EN CATEGORIA U 17)




SEGUIMIENTO A JUGADORES POR PUESTO CATEGORIA U 19)



A partir del conocimiento de la forma en que recorre el jugador de las categorías cadetes y juveniles, se podrá inferir el tipo de entrenamiento a realizar, tomando en cuenta la forma en que el jugador según su puesto realiza el esfuerzo, y la cantidad de saltos que realiza por partido.
Es muy importante saber estos valores para poder planificar el entrenamiento, teniendo siempre como objetivo principal, el lograr, en estas edades, la especificidad del entrenamiento del basquetbolista.

Analizaremos ahora, nuestra propuesta para el desarrollo de la cualidad física VELOCIDAD, en las etapas de divisiones formativas en el baloncesto.

* Sistema de entrenamiento de la velocidad aplicado al baloncesto:
* Consideraciones generales:
Trataré de aplicar los conceptos vertidos anteriormente en el desarrollo de un sistema de entrenamiento de la velocidad, aplicado al baloncesto.

Antes de comenzar con este trabajo, creo necesario remarcar ciertos aspectos de real importancia:

* El modelo de rendimiento en el baloncesto, como en el conjunto de los juegos deportivos, es el punto de partida para la metodología del entrenamiento de la resistencia especial en estos deportes, definida como la capacidad de repetir esfuerzos breves de elevada intensidad y precisión, intervalados con pausas de diversa duración.
* La preparación muscular del basquetbolista presenta un papel prioritario, por el desarrollo de la fuerza máxima, la potencia y la saltabilidad. Por ello, se utilizan ejercitaciones especiales en el entrenamiento, con una alta velocidad de reclutamiento muscular; es decir, fuerza explosiva con un alto control del modelo cinemático - técnico específico.
* Es importante tener siempre presente que uno de los componentes de la velocidad es la fuerza, por lo cual el desarrollo de ésta redundará en beneficio de la mejora de la cualidad que tratamos de acondicionar.
* Se debe corregir a los jugadores la técnica de carrera, frenos, giros, saltos, cambios de dirección, etc.
* El entrenamiento de la velocidad debe respetar las individualidades a las cuales va a ser aplicado, como su nivel de entrenamiento.
* Se debe variar el sistema de entrenamiento de la velocidad para evitar el acostumbramiento y la rutina. Se debe buscar los más variados efectos fisiológicos desde todos los ángulos posibles.
* Deben existir diferencias entre los trabajos planteados para la mejora de la velocidad, con relación al calendario de competencias.
* Es importante recordar que el sistema de entrenamiento elegido debe adecuarse a la aciclicidad específica de los esfuerzos del baloncesto.
* El basquetbolista nunca logra desarrollar en un terreno de juego su máxima velocidad de traslación.
* Lo ideal sería la planificación conjunta de todas las divisiones menores en la búsqueda de una metódica en la formación de la rapidez en los jugadores, para tratar de lograr la mayor diversidad posible de estímulos y no saltear etapas en su formación, respetando el momento fisiológico correspondiente a cada categoría.
* El mejoramiento de la movilidad articular y la elasticidad muscular producirán beneficios en la velocidad.
* Las repeticiones de ejercicios de intensidades máximas y submáximas, entre una serie y otra, exigen pautas de recuperación completas.
* El abuso del entrenamiento de la resistencia a la velocidad, la capacidad láctica y la tolerancia al lactato generan, en el basquetbolista, una preparación inespecífica y desestructurante desde el punto de vista coordinativo y motriz y con alto riesgo de lesiones.
* El impacto de adaptación metabólica y funcional debe surgir de la coordinación coherente entre los trabajos técnicos - tácticos específicos y las cargas condicionales, en una correcta integración de la dinámica total del entrenamiento.
* El conjunto de estos elementos se asocia directamente a que el entrenamiento de las cualidades físicas, en la resistencia, en la fuerza o en la velocidad esté al servicio exclusivo de la calidad técnica y de la motricidad (habilidad motora o destreza).
* Recordemos que los niños y adolescentes reaccionan muy favorablemente ante trabajos destinados a perfeccionar la velocidad motora; no ocurriendo lo mismo con otras cualidades.
* Aquellas ejercitaciones que deben ser mejoradas en cuanto a su velocidad de ejecución, no deben ofrecer dificultad técnica.
* El desarrollo de métodos modernos de entrenamiento del basquetbolista exige el conocimiento exacto de sus perfiles metabólicos, funcionales y neuromotrices.
* Las acciones de los basquetbolistas se desarrollan ante oposición y a través de estas particularidades llegamos a las siguientes conclusiones:
* La duración del esfuerzo es de magnitud variable. Los intervalos de trabajo duran de 4 a 5 segundos a 3 ó 4 minutos. Los desplazamientos varían constantemente presentándose más frecuente con velocidad máxima. Ante esfuerzos con velocidad máxima los procesos respiratorios se dificultan y el trabajo se realiza con deuda de O2. En esfuerzos mayores cuando el ritmo aumenta, aumenta el papel de la acción glicogénica y de las reacciones del CP. Por lo tanto el tiempo de esfuerzo tiene gran significación para la determinación de la magnitud de la carga.
* El desarrollo de la velocidad y la fuerza dinámica se educan por el aumento de la intensidad de los ejercicios, por ejemplo: sprints cortos con velocidad máxima y series de saltos con posibilidad máxima, que son ejercicios que llevan al organismo a una significativa deuda de O2.
* El número de repeticiones depende de la rapidez de ejecución y la intención del entrenamiento. Podríamos resumir diciendo que con un elevado número de repeticiones se desarrolla la resistencia general y la fuerza general; en tanto con una cantidad menor de repeticiones y de alta intensidad se trabaja en la educación de la velocidad específica y la fuerza dinámica.
* El intervalo de descanso tendrá relación con la intensidad del trabajo. Además, el tiempo de recuperación depende del tipo de reacción que queremos provocar en el organismo. El descanso debe ser lo más parecido al que poseen los jugadores en el partido
* Debemos tener presente que el descanso activo acelera la recuperación después de una pesada carga muscular, haciéndolo incluso más rápido.
* Finalmente, hay que recordar que la dificultad de coordinación de los ejercicios representa un papel decisivo en la magnitud de la carga de entrenamiento. La carga es mucho mayor cuando el ambiente para la educación de los ejercicios es complejo (con adversario).



* Particularidades de la composición de los medios:
Como medio principal de educar la rapidez de los movimientos pueden servir los ejercicios que se efectúan con velocidad máxima o próxima a ella. Estos ejercicios propiamente de velocidad se caracterizan por su pequeña duración (hasta 20¨-30¨) y por la magnitud relativamente mínima de las recargas externas o su falta.

En calidad de ejercicios de preparación general se utilizan en forma más amplia los de los corredores de velocidad, de saltos y juegos con movimientos de aceleraciones marcadas. Se tienen suficiente fundamentos para considerarlos como medios eficaces de la preparación general de la velocidad. No obstante, esperar de su utilización el traslado directo de la rapidez a las acciones de competición en la modalidad deportiva elegida, es
legítimo únicamente en los casos cuando exista, aunque fuere cierta comunidad de la estructura coordinadora de los movimientos.

En la elección de los ejercicios de velocidad de preparación especial se debe observar con especial minuciosidad las reglas de similitud estructural. En la mayoría de los casos representan partes o formas integras de los ejercicios de competencia (en los deportes de velocidad y fuerza de carácter acíclico), modificados de tal modo para que se pueda elevar la velocidad con relación a la alcanzada en competición.

Al emplear ejercicios de preparación especial con recargas en la educación de la rapidez de los movimientos, el peso de la recarga debe ser menor que en la educación de las aptitudes de fuerza propiamente dicha y de velocidad-fuerza. Esto es conveniente cuando el objeto de especialización son los ejercicios deportivos, relacionados con recargas externas máximas (el peso de los mismos en ejercicios con tendencia principal de la velocidad disminuye del 20 - 30% y más).

Se debe tener en cuenta que si el objeto de la especialización es una modalidad deportiva en la cual las acciones competitivas se efectúan sin recargas externas, entonces, los ejercicios de preparación especial no responderán en toda su medida a las particularidades de la manifestación conjunta de la fuerza y la velocidad en la modalidad elegida.

Eficientes pueden ser, en particular, los ejercicios de choque, en los que únicamente el peso propio del deportista sirve de factor de recarga.

Las formas íntegras de ejercicios de competición se emplean como medio de educación de la rapidez en los deportes que se caracterizan por los índices de velocidad vivamente manifestados o que incluyen en su composición elementos con índices marcados de velocidad y velocidad-fuerza (deportes de conjunto).

* Acerca del régimen de las sesiones:
El volumen de los ejercicios de velocidad dentro de una determinada sesión de entrenamiento por lo general, es relativamente pequeño, incluso para los que se especializan en deportes que se caracterizan por la velocidad. Esto está condicionado, en primer lugar, por la intensidad extrema y la tensión psíquica de los ejercicios; en segundo lugar, por el hecho de que no es conveniente realizarlos en estado de agotamiento (si se persigue el objetivo de educar precisamente aptitudes de velocidad y de resistencia).

Los intervalos de descanso en la serie de ejercicios deben ser tales que permitan efectuar el siguiente ejercicio con una velocidad no inferior a la anterior (o, en caso extremo, sólo insignificantemente más baja).



En los intervalos entre dichos ejercicios se recomienda, además del descanso pasivo, hacer movimientos livianos, parecidos por la forma con los ejercicios principales con el fin de mantener la disposición psicomotora a la acción. Otra variante es realizar en la pausa un sencillo trabajo con el balón como lanzamientos de tiros libres o manejo del balón o ejercicios de estiramiento muscular. Es importante recordar que después de una actividad de corta duración y de alto nivel de intensidad, son necesarios aproximadamente tres minutos para que se restablezcan los depósitos de ATP-CP.

En los períodos cuando es necesario asegurar un desarrollo sustancial de la rapidez de los movimientos, se debe con mayor asiduidad incluir ejercicios de velocidad en los
microciclos de entrenamiento, limitando al mismo tiempo su volumen en sesiones de entrenamiento por separado.
Actualmente las tendencias modernas del entrenamiento de alto nivel se orientan a la utilización cada vez más frecuente y en mayor proporción de cargas específicas durante el período preparatorio así como durante todo el año. Esto es correcto pero en el logro del máximo nivel en jugadores ya formados física y técnicamente. En divisiones formativas todavía se recomienda el uso de la división escolástica del año en diferentes períodos de preparación.

Por último, quiero recordar que este trabajo fue planteado pensando en las existencias ideales de trabajo; por lo tanto, no será aplicable a cualquier caso particular.

* Velocidad de reacción y velocidad gestual:
Algunos autores las diferencian y otros las consideran parte de un mismo proceso. Por velocidad de reacción, generalmente, se entiende el mecanismo neuromuscular que termina en una respuesta motora a partir de un estímulo externo. Esta respuesta motora es considerada como que la realiza todo el cuerpo. Por ejemplo: realizar un dribling en velocidad después de una señal.

Pero por velocidad gestual, se entiende al mecanismo neuromuscular que produce un acto motor visible a partir del cuerpo, por ejemplo con los brazos o las piernas. Por eso, en muchos casos, existen jugadores lentos físicamente pero con una gran velocidad de reacción gestual.

Mi postura es que la velocidad gestual en el baloncesto forma parte de la velocidad de reacción, de la cual sólo podemos separarla para su estudio escolástico y su metódica de entrenamiento, es por eso que prefiero la terminología de Leonard Mac Phee, quien considera que existe una velocidad de reacción corporal total y una velocidad de reacción corporal parcial. Por su puesto, en esta etapa formativa de nuestros jugadores, ambas deben ser desarrolladas y perfeccionadas.

En conclusión debemos afirmar que, en la etapa de desarrollo de las cualidades físicas en que se encuentran los jugadores de cantera, deben emplearse en forma mixta métodos para el trabajo de las diferentes valencias físicas, que se basen en los deportes cíclicos y en los acíclicos. Pero, a medida que el nivel de maestría deportiva del jugador progrese, se debe priorizar un porcentaje mayor de los métodos de trabajo que respeten la estructura del baloncesto y conecten el desarrollo de la valencia física con el gesto técnico.

Dr. Pablo Alberto Esper Di Cesare

Bibliografía:
(1). Esper Di Cesare, Pablo A. (2001). “La influencia de las pedagogías en la iniciación al baloncesto”. Presentado en el 1º Congreso Ibérico de Baloncesto, en Cáceres, Extremadura, España.
(2). Esper Di Cesare, Pablo A. (1998). “Baloncesto Formativo”. Libro de edición digital publicado en www.basketjavier.com de España y en www.baloncestoformativo.com.ar
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